Earthlings
Earthlings es un documental sobre la total dependencia humana de los demás animales (como "mascotas", comida, ropa, entretenimiento e investigación científica, pero también ilustra nuestra completa falta de respeto hacia ellas. La película está narrada por el nominado al óscar Joaquin Phoenix (Gladiator) y la música es del artista Moby.
Contiene un extenso estudio sobre las tiendas de animales, granjas de cachorros y perreras, así como granjas industriales, comercio de piel y cuero, las industrias de los deportes y entretenimiento, y finalmente la profesión médica y científica. Para ello han utilizado cámaras ocultas y grabaciones nunca vistas del día a día de las prácticas de algunas de las mayores industrias del mundo, totalmente dedicadas a sacar beneficio de los demás animales.
miércoles, 20 de febrero de 2008
La boca
Boca que arrastra mi boca,
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos tremendos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.
Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado,
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.
Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.
¡Cuánta boca ya enterrada,
sin boca, desenterramos!
Bebo en tu boca por ellos
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos
besos distantes y amargos.
Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.
He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos enamorados.
Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.
Miguel Hernández
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos tremendos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.
Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado,
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.
Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.
¡Cuánta boca ya enterrada,
sin boca, desenterramos!
Bebo en tu boca por ellos
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos
besos distantes y amargos.
Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.
He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos enamorados.
Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.
Miguel Hernández
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Poema · Miguel Hernández · La boca
domingo, 10 de febrero de 2008
Cuentos chinos
Sangre de guerrera, mandíbula tensa
los puños preparados, moldea la materia.
Elige tu propia aventura, pásalo como quieras
Perfecciona, eleva, mejora
Que no decaiga, no perezcas.
Nunca desfallezcas, las victorias son lentas.
Que no me llenen de agujeros la cabeza,
No más consejos, no más moraleja.
Las llaves están en el fondo del mar, lalala.
Yo he quemado mis cartas de recomendación
me invento día a día mi condición,
reivindico mi derecho a quererme.
La ratona presumida, esa soy yo,
que un día su escoba cogió y voló.
Ahora me concentro sólo en la selección
Tú sí, tú sí, tú sí, tú no por maricón...
Mira al sol, girasol, tu cara era un poema
Ya te dije de los desconocidos, sólo los caramelos acepta
Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan.
Y de cama en cama, y de cama en cama.
Cuéntame tus cuentos chinos, cuentos chinos, cuentos chinos.
Cuéntame tus cuentos chinos,
¿Y si no me lo he creído? ¿Y si no me han envenenado?.
Cuéntame tus cuentos chinos,
Tendré que hacerme la dormida y esperar al príncipe encantado.
Pensé en apuntarme a clases de boxeo
a aprender a defenderme de todos los cerdos,
me miran el culo, me miran las tetas
piensan y desprecian.
y si no tienes carrera..
vete a fregar escaleras!
Y nosotras que fabricamos vidas,
dime quien soy, tu madre, tu novia, tu hija, tu hermana, tu amiga.
Los sueños caducados serán los peores,
lo único que queda son heridas y cortes.
Si el tiempo pasa y no conseguimos cambiar,
seguiremos viviendo para recordar.
Que no se nos olvide, que no me pase como a los demás.
Yo sigo rezando todas las noches
esperando a ver si el coco me viene a asustar.
Ahora vivo en una casa sin espejos ni cuchillos,
desaparezco, soy virtual.
¿Me ves? Pues ya no me ves más.
Decir que soy puta
era una frase demasiado original,
así dile que cortita por delante, dile que cortita por atrás,
dile que con cuatro volantes y adiós mi capitán.
Cuéntame tus cuentos chinos, cuentos chinos, cuentos chinos.
Cuéntame tus cuentos chinos,
¿Y si no me lo he creído? ¿Y si no me han envenenado?.
Cuéntame tus cuentos chinos,
Tendré que hacerme la dormida y esperar al príncipe encantado.
Cuentos chinos, planes de vida.
de los que escapamos de por vida.
¿Por qué cuando estoy haciendo el amor los violines no suenan en mi habitación?.
Todo mentira, yo he lavado los recuerdos con lejía.
Todavía, no he hipotecado mi vida.
Por nosotras mismas, porque ya no tememos a los lobos,
porque vamos de sobradas para todo,
porque nosotras peleamos, lloramos, besamos, amamos.
Porque somos mujeres no necesitamos ningún cuento chino y sus memorias.
Nosotras ya escribimos nuestra historia.
Vanexxa
los puños preparados, moldea la materia.
Elige tu propia aventura, pásalo como quieras
Perfecciona, eleva, mejora
Que no decaiga, no perezcas.
Nunca desfallezcas, las victorias son lentas.
Que no me llenen de agujeros la cabeza,
No más consejos, no más moraleja.
Las llaves están en el fondo del mar, lalala.
Yo he quemado mis cartas de recomendación
me invento día a día mi condición,
reivindico mi derecho a quererme.
La ratona presumida, esa soy yo,
que un día su escoba cogió y voló.
Ahora me concentro sólo en la selección
Tú sí, tú sí, tú sí, tú no por maricón...
Mira al sol, girasol, tu cara era un poema
Ya te dije de los desconocidos, sólo los caramelos acepta
Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan.
Y de cama en cama, y de cama en cama.
Cuéntame tus cuentos chinos, cuentos chinos, cuentos chinos.
Cuéntame tus cuentos chinos,
¿Y si no me lo he creído? ¿Y si no me han envenenado?.
Cuéntame tus cuentos chinos,
Tendré que hacerme la dormida y esperar al príncipe encantado.
Pensé en apuntarme a clases de boxeo
a aprender a defenderme de todos los cerdos,
me miran el culo, me miran las tetas
piensan y desprecian.
y si no tienes carrera..
vete a fregar escaleras!
Y nosotras que fabricamos vidas,
dime quien soy, tu madre, tu novia, tu hija, tu hermana, tu amiga.
Los sueños caducados serán los peores,
lo único que queda son heridas y cortes.
Si el tiempo pasa y no conseguimos cambiar,
seguiremos viviendo para recordar.
Que no se nos olvide, que no me pase como a los demás.
Yo sigo rezando todas las noches
esperando a ver si el coco me viene a asustar.
Ahora vivo en una casa sin espejos ni cuchillos,
desaparezco, soy virtual.
¿Me ves? Pues ya no me ves más.
Decir que soy puta
era una frase demasiado original,
así dile que cortita por delante, dile que cortita por atrás,
dile que con cuatro volantes y adiós mi capitán.
Cuéntame tus cuentos chinos, cuentos chinos, cuentos chinos.
Cuéntame tus cuentos chinos,
¿Y si no me lo he creído? ¿Y si no me han envenenado?.
Cuéntame tus cuentos chinos,
Tendré que hacerme la dormida y esperar al príncipe encantado.
Cuentos chinos, planes de vida.
de los que escapamos de por vida.
¿Por qué cuando estoy haciendo el amor los violines no suenan en mi habitación?.
Todo mentira, yo he lavado los recuerdos con lejía.
Todavía, no he hipotecado mi vida.
Por nosotras mismas, porque ya no tememos a los lobos,
porque vamos de sobradas para todo,
porque nosotras peleamos, lloramos, besamos, amamos.
Porque somos mujeres no necesitamos ningún cuento chino y sus memorias.
Nosotras ya escribimos nuestra historia.
Vanexxa
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Canción · Vanexxa · Cuentos chinos
sábado, 9 de febrero de 2008
Adiós, adiós amor mío y suerte
Tan lluny i tan a prop
com el riu i el xop.
L'un caminant
i l'altre quiet.
Plegats però indiferents
com l'arbre i el vent.
L'un dalt del puig
i l'altre fuig...
Adéu, adéu amor meu i sort.
Quan un no vol
no es pot fer un hort on hi ha un erol,
ni quan és fosc fer néixer el sol
ni seda del setí,
ni d'una drecera és pot fer un camí.
El blat no neix sense llavor i està buit el graner. Per això
abans que arribi el nou dia
me n'aniré cap on sia.
Adéu, adéu amor meu i sort.
I no pateixis gens
si demà passat
has de rentar
un llençol meu.
No se n'adornarà
aquell que vindrà
a escalfar el llit
que deixo buit.
Adéu, adéu amor meu i sort.
Quan un no vol
no es pot fer un hort on hi ha un erol,
ni quan és fosc fer néixer el sol
ni seda del setí,
ni d'una drecera és pot fer un camí.
El blat no neix sense llavor
i està buit el graner. Per això
abans que arribi el nou dia
me n'aniré cap on sia.
Adéu, adéu amor meu i sort.
Adéu, adéu amor meu i sort.
Tan lejos y tan cerca
como el río y el chopo.
El uno andando
y el otro quieto.
Juntos pero indiferentes
como el árbol y el viento.
El uno en lo alto del monte
y el otro huye...
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Cuando uno no quiere
no se puede hacer un huerto donde hay una era,
ni cuando es oscuro hacer nacer el sol
ni seda del raso,
ni de un atajo se puede hacer un camino.
El trigo no nace sin semilla
y está vacío el granero. Por eso
antes de que llegue el nuevo
día me iré hacia donde sea.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Y no padezcas nada
si pasado mañana
has de lavar
una sábana mía.
No se dará cuenta
aquel que vendrá
a calentar la cama
que dejo vacía.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Cuando uno no quiere
no se puede hacer un huerto donde hay una era,
ni cuando es oscuro hacer nacer el sol
ni seda del raso,
ni de un atajo se puede hacer un camino.
El trigo no nace sin semilla
y está vacío el granero. Por eso
antes de que llegue el nuevo día
me iré hacia donde sea.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Joan Manuel Serrat
com el riu i el xop.
L'un caminant
i l'altre quiet.
Plegats però indiferents
com l'arbre i el vent.
L'un dalt del puig
i l'altre fuig...
Adéu, adéu amor meu i sort.
Quan un no vol
no es pot fer un hort on hi ha un erol,
ni quan és fosc fer néixer el sol
ni seda del setí,
ni d'una drecera és pot fer un camí.
El blat no neix sense llavor i està buit el graner. Per això
abans que arribi el nou dia
me n'aniré cap on sia.
Adéu, adéu amor meu i sort.
I no pateixis gens
si demà passat
has de rentar
un llençol meu.
No se n'adornarà
aquell que vindrà
a escalfar el llit
que deixo buit.
Adéu, adéu amor meu i sort.
Quan un no vol
no es pot fer un hort on hi ha un erol,
ni quan és fosc fer néixer el sol
ni seda del setí,
ni d'una drecera és pot fer un camí.
El blat no neix sense llavor
i està buit el graner. Per això
abans que arribi el nou dia
me n'aniré cap on sia.
Adéu, adéu amor meu i sort.
Adéu, adéu amor meu i sort.
Tan lejos y tan cerca
como el río y el chopo.
El uno andando
y el otro quieto.
Juntos pero indiferentes
como el árbol y el viento.
El uno en lo alto del monte
y el otro huye...
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Cuando uno no quiere
no se puede hacer un huerto donde hay una era,
ni cuando es oscuro hacer nacer el sol
ni seda del raso,
ni de un atajo se puede hacer un camino.
El trigo no nace sin semilla
y está vacío el granero. Por eso
antes de que llegue el nuevo
día me iré hacia donde sea.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Y no padezcas nada
si pasado mañana
has de lavar
una sábana mía.
No se dará cuenta
aquel que vendrá
a calentar la cama
que dejo vacía.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Cuando uno no quiere
no se puede hacer un huerto donde hay una era,
ni cuando es oscuro hacer nacer el sol
ni seda del raso,
ni de un atajo se puede hacer un camino.
El trigo no nace sin semilla
y está vacío el granero. Por eso
antes de que llegue el nuevo día
me iré hacia donde sea.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Adiós, adiós amor mío y suerte.
Joan Manuel Serrat
La canción desesperada
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, ¡oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
¡Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. ¡Todo en ti fue naufragio!
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, ¡todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, ¡todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo,
te tumbó la tristeza, ¡todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
¡Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirano y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo ¡todo en ti fue naufragio!
¡Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, que dolor no te ahoga!
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
de pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh, sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, ¡todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
es la hora de partir. ¡Oh abandonado.!
Pablo Neruda
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, ¡oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
¡Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. ¡Todo en ti fue naufragio!
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, ¡todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, ¡todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo,
te tumbó la tristeza, ¡todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
¡Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirano y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo ¡todo en ti fue naufragio!
¡Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, que dolor no te ahoga!
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
de pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh, sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, ¡todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
es la hora de partir. ¡Oh abandonado.!
Pablo Neruda
Por el bulevar de los sueños rotos
(Para Chavela Vargas)
En el bulevar de los sueños rotos
vive una dama de poncho rojo,
pelo de plata y carne morena.
Mestiza ardiente de lengua libre,
gata valiente de piel de tigre
con voz de rayo de luna llena.
Por el bulevar de los sueños rotos
pasan de largo los terremotos
y hay un tequila por cada duda.
Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera, lápiz en mano
dibuja a Frida Kahlo.
Se escapó de una cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quién supiera reír
como llora Chavela!
Por el bulevar de los sueños rotos
desconsolados van los devotos
de San Antonio pidiendo besos,
" Ponme la mano aquí, Macorina"
rezan tus fieles por las cantinas,
Paloma Negra de los excesos.
En el bulevar de los sueños rotos
vive una dama de poncho rojo,
pelo de plata y carne morena.
Mestiza ardiente de lengua libre,
gata valiente de piel de tigre
con voz de rayo de luna llena.
Por el bulevar de los sueños rotos
pasan de largo los terremotos
y hay un tequila por cada duda.
Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera, lápiz en mano
dibuja a Frida Kahlo.
Se escapó de una cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quién supiera reír
como llora Chavela!
Por el bulevar de los sueños rotos
desconsolados van los devotos
de San Antonio pidiendo besos,
" Ponme la mano aquí, Macorina"
rezan tus fieles por las cantinas,
Paloma Negra de los excesos.
Hay mujeres
Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.
Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.
Hay mujeres veneno, mujeres imán
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
hay mujeres que abren agujeros negros en el alma,
hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.
Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.
Hay mujeres veneno, mujeres imán
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Hay mujeres que compran a plazos un nicho en el cielo,
hay mujeres que cambian abrazos por ramas de azahar.
Hay mujeres veneno, mujeres imán
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Joaquin Sabina
hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.
Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.
Hay mujeres veneno, mujeres imán
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
hay mujeres que abren agujeros negros en el alma,
hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.
Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.
Hay mujeres veneno, mujeres imán
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Hay mujeres que compran a plazos un nicho en el cielo,
hay mujeres que cambian abrazos por ramas de azahar.
Hay mujeres veneno, mujeres imán
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Joaquin Sabina
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Canción · Joaquín Sabina · Hay mujeres
Siete crisantemos
Si alguna vez he dado más de lo que tengo
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio a donde voy.
A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también en el infierno llueve sobre mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.
En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes para una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.
En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y muchas golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.
Lo bueno de los años es que curan las heridas,
lo malo de los besos es que crean adición;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo... cuando se despertó.
Con siete espinas de la flor del adulterio
siete carreteras delante de mí,
siete crisantemos en el cementerio,
siete veces no... siete veces sí.
Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la balada
de la vida privada... de fulano de tal.
Siete crisantemos en el cementerio,
siete despedidas en una estación,
siete crisantemos en el cementerio,
siete cardenales... en el corazón.
Joaquin Sabina
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio a donde voy.
A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también en el infierno llueve sobre mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.
En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes para una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.
En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y muchas golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.
Lo bueno de los años es que curan las heridas,
lo malo de los besos es que crean adición;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo... cuando se despertó.
Con siete espinas de la flor del adulterio
siete carreteras delante de mí,
siete crisantemos en el cementerio,
siete veces no... siete veces sí.
Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la balada
de la vida privada... de fulano de tal.
Siete crisantemos en el cementerio,
siete despedidas en una estación,
siete crisantemos en el cementerio,
siete cardenales... en el corazón.
Joaquin Sabina
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Canción · Joaquín Sabina · Siete crisantemos
Defensa de la alegria
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas
defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas
defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista
defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y de los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres
defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también, también de la alegría.
Mario Benedetti
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas
defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas
defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista
defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y de los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres
defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también, también de la alegría.
Mario Benedetti
sábado, 19 de enero de 2008
domingo, 13 de enero de 2008
Palabras para Julia
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre sólo, una mujer así,
tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella,
tú verás como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso
José Agustín Goytisolo
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre sólo, una mujer así,
tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella,
tú verás como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso
José Agustín Goytisolo
sábado, 12 de enero de 2008
La vida en juego
Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.
Donde tengo el amor, toco la herida.
Donde pongo la fe, me pongo en juego.
Pongo en juego mi vida, y pierdo,
y luego vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.
Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo,
y juego lo que me queda: un resto de esperanza.
Al siempre va. Mantengo mi postura.
Si sale nunca, la esperanza es muerte.
Si sale amor, la primavera avanza.
Ángel González
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Poema · Ángel González · La vida en juego
domingo, 30 de diciembre de 2007
Sé feliz
Si la soledad te enferma el alma
si el invierno llega a tu ventana
no te abandones a la calma con la herida abierta
mejor olvidas y comienzas una vida nueva
y respira el aire puro
sin el vicio de la duda
si un día encuentras la alegria de la vida
se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
con los colores de una mariposa
vuela entre las luces de la primavera
si te imaginas que la lluvia te desnuda
juega en los mares que despiertan a la luna
y se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
si la soledad te enferma el alma
Habana Blues
si el invierno llega a tu ventana
no te abandones a la calma con la herida abierta
mejor olvidas y comienzas una vida nueva
y respira el aire puro
sin el vicio de la duda
si un día encuentras la alegria de la vida
se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
con los colores de una mariposa
vuela entre las luces de la primavera
si te imaginas que la lluvia te desnuda
juega en los mares que despiertan a la luna
y se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
si la soledad te enferma el alma
Habana Blues
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Canción · Habana Blues · Sé feliz
sábado, 29 de diciembre de 2007
viernes, 28 de diciembre de 2007
martes, 25 de diciembre de 2007
Se feliz.... es gratis
Ser feliz ....es gratis..... Sé feliz
Solamente tienes que sentir
Que tu podras soñar
Y tu sueño se hará realidad
Agarra tu vida..
Vivir por vivir
Volar por volar
Reir o llorar... De felicidad .........
Tu veras si quieres llegar al final llegarás
Agarra tu vida... Y tira.
Na ra na.... La vida irá
Na ra na.... Poniendo todo en su lugar
Na ra na.... No dudes ..... Abre los ojos
Despierta y ponte a soñar ... Ya veras..... Que llegarás
Sentir por sentir
Que puedes llegar.... Solamente tienes que querer
Querer es poder
Si quieres probar ... Y ya veras .... Si lo intentas ya veras
Tu verás si quieres llegar y al final llegarás
Agarra tu vida ..............y tira
Na ra na.... La vida irá
Guarda los buenos recuerdos para los malos momentos
Y escucha....
Apuntate a la vida, a decir lo que sientes
A sentir lo que vales, a soñar lo que quieres
Y a saber que te sobra con tener lo que tienes ...
Ser feliz ......es gratis.... Se feliz ...
Tu veras que todos tus sueños se haran realidad
Agarra tu vida ..............y tira
Na ra na.... La vida irá
Rosana
Solamente tienes que sentir
Que tu podras soñar
Y tu sueño se hará realidad
Agarra tu vida..
Vivir por vivir
Volar por volar
Reir o llorar... De felicidad .........
Tu veras si quieres llegar al final llegarás
Agarra tu vida... Y tira.
Na ra na.... La vida irá
Na ra na.... Poniendo todo en su lugar
Na ra na.... No dudes ..... Abre los ojos
Despierta y ponte a soñar ... Ya veras..... Que llegarás
Sentir por sentir
Que puedes llegar.... Solamente tienes que querer
Querer es poder
Si quieres probar ... Y ya veras .... Si lo intentas ya veras
Tu verás si quieres llegar y al final llegarás
Agarra tu vida ..............y tira
Na ra na.... La vida irá
Guarda los buenos recuerdos para los malos momentos
Y escucha....
Apuntate a la vida, a decir lo que sientes
A sentir lo que vales, a soñar lo que quieres
Y a saber que te sobra con tener lo que tienes ...
Ser feliz ......es gratis.... Se feliz ...
Tu veras que todos tus sueños se haran realidad
Agarra tu vida ..............y tira
Na ra na.... La vida irá
Rosana
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Canción · Rosanna · Se feliz es gratis
sábado, 15 de diciembre de 2007
Memorándum
Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda
Marío Benedetti
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda
Marío Benedetti
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Poema · Marío Benedetti · Memorándum
Para que no se duerman mis sentidos

Háblame en la hora calma de la media noche
Háblame para que no se duerman mis sentidos, háblame
De lejanas tierras donde el único dios sea el sol
Donde se vive al rumor de las hojas del sicómoro mecidas de brisa y calor.
Cuéntame fracasos, vida, rumbos de pintores locos
Háblame de la calima de las noches
Cuando tu amante de amantes huyó
De Cartago a las puertas de Roma, de la Sevilla mora
De claveles de revolución
De las vueltas que da la tuerca,
De los amores que son prisión.
Va y viene mi alma de esponja
Viene y va si tú me hablas,
Si tú me cuentas cosas
Barquera, monte, montera
Viene y va mi alma viajera
Linda zagala, si me quisieras
Va y viene linda barquera
Si tú me miras de esa manera
Háblame en la hora calma de la media noche
Háblame para que no se duerman mis sentidos, háblame
De Cádiz fenicia, de la Córdoba que abrigaba su mezquita,
De Chagall o de los poetas andaluces del destierro
De porqué claveles para una revolución
De las vueltas que da la tuerca,
De los amores que son prisión.
Va y viene mi alma de esponja
Viene y va si tú me hablas,
Si tú me cuentas cosas
Va y viene mi alma guerrera
Viene y va si tú me hablas,
Si tú endulzas la espera
Barquera, monte, montera
Viene y va mi alma viajera
Linda zagala, si me quisieras
Va y viene linda barquera
Si me sonríes de esa manera
Manolo García
Háblame para que no se duerman mis sentidos, háblame
De lejanas tierras donde el único dios sea el sol
Donde se vive al rumor de las hojas del sicómoro mecidas de brisa y calor.
Cuéntame fracasos, vida, rumbos de pintores locos
Háblame de la calima de las noches
Cuando tu amante de amantes huyó
De Cartago a las puertas de Roma, de la Sevilla mora
De claveles de revolución
De las vueltas que da la tuerca,
De los amores que son prisión.
Va y viene mi alma de esponja
Viene y va si tú me hablas,
Si tú me cuentas cosas
Barquera, monte, montera
Viene y va mi alma viajera
Linda zagala, si me quisieras
Va y viene linda barquera
Si tú me miras de esa manera
Háblame en la hora calma de la media noche
Háblame para que no se duerman mis sentidos, háblame
De Cádiz fenicia, de la Córdoba que abrigaba su mezquita,
De Chagall o de los poetas andaluces del destierro
De porqué claveles para una revolución
De las vueltas que da la tuerca,
De los amores que son prisión.
Va y viene mi alma de esponja
Viene y va si tú me hablas,
Si tú me cuentas cosas
Va y viene mi alma guerrera
Viene y va si tú me hablas,
Si tú endulzas la espera
Barquera, monte, montera
Viene y va mi alma viajera
Linda zagala, si me quisieras
Va y viene linda barquera
Si me sonríes de esa manera
Manolo García
domingo, 2 de diciembre de 2007
Poema a Cuba desde lejos
Puro como las flores del coral más antiguo
o un espejo de conchas entre la arena virgen,
el transparente verde de tu raíz marina
crece y se mueve al aire
tranquilo del verano.
¿Qué manos invisibles,
que dedos de agua y cielo
trenzan tu cabellera a la orilla del alba?
¿Quién da al temblor pequeño
que crece entre la espuma
breve columna tenue de plata o de rocío?
Lentas llamas descienden
a quemar tus arenas
donde se pierde el agua y toda luz se quiebra.
Mar de tierra,
peñasco que las olas dibujan,
rosa del mar isleño,
tierra de las gaviotas.
Imagen tuya erguida
desde una tibia música
como el rumor lejano de playas olvidadas.
Me naces de repente
en la alta luz herida
que entrega al alba el cobre
de tu color trigueño.
Olvido la distancia y sueño que te habito.
Me llegas en la llama
y en la flor y en el viento.
Mi corazón te ciñe
de amor cada mañana,
patria de las espumas,
tierra pequeña y tibia.
Rafaela Chacon Nardi
o un espejo de conchas entre la arena virgen,
el transparente verde de tu raíz marina
crece y se mueve al aire
tranquilo del verano.
¿Qué manos invisibles,
que dedos de agua y cielo
trenzan tu cabellera a la orilla del alba?
¿Quién da al temblor pequeño
que crece entre la espuma
breve columna tenue de plata o de rocío?
Lentas llamas descienden
a quemar tus arenas
donde se pierde el agua y toda luz se quiebra.
Mar de tierra,
peñasco que las olas dibujan,
rosa del mar isleño,
tierra de las gaviotas.
Imagen tuya erguida
desde una tibia música
como el rumor lejano de playas olvidadas.
Me naces de repente
en la alta luz herida
que entrega al alba el cobre
de tu color trigueño.
Olvido la distancia y sueño que te habito.
Me llegas en la llama
y en la flor y en el viento.
Mi corazón te ciñe
de amor cada mañana,
patria de las espumas,
tierra pequeña y tibia.
Rafaela Chacon Nardi
El amor
Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
Luis García Montero
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
Luis García Montero
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